sábado, 5 de abril de 2025

EL ORGANILLO MADRILEÑO


El organillo está tan vinculado al casticismo que cuesta creer que tenga un origen extranjero. 


Y es que no hay nada más madrileño que no ser madrileño!!


Y esto es lo que le pasa al organillo, que lo hemos hecho nuestro, pese a que nació muy lejos, en Inglaterra, a principios del siglo XIX. 


A la capital llegó en 1890, cuando el lutier italiano Luis Apruzzese decidió instalarse en el número 4 de la Costanilla de San Andrés, como fabricante de organillos, aconsejado por su amigo, el músico Tomás Bretón.


Tal fue su éxito que el instrumento quedó unido para siempre al chotis (otro símbolo castizo que también proviene de fuera, concretamente de Bohemia). Y no había verbena que se preciara que no tuviera un organillero. 


Luis Apruzzese trasladó después su negocio a la Carrera de San Francisco y estableció su residencia en la Calle de los Señores de Luzón, donde nacería en 1906 su hijo y sucesor, Antonio Apruzzese.


Los instrumentos que los Apruzzese confeccionaron han pasado por las manos de organilleros como El Carbonero, El Corbata, El Pollo Gris, El Claveles, El Niño Bonito, El Posturas o El Sordo, que han escrito con letras doradas la historia del organillo madrileño. 


Sin olvidarnos de Salvadora, que ha dedicado toda su vida a tocar el organillo y que aún hoy ameniza nuestras calles. 


jueves, 3 de abril de 2025

VIVIMOS EN UN MUNDO PANOPTICO?


Autor: Lic. José Ernesto Larín Martínez


El PANOPTISMO es un concepto desarrollado por el filósofo Michel Foucault en su obra VIGILAR Y CASTIGAR (1975), donde analiza los sistemas de vigilancia y disciplina en la sociedad contemporánea. 

Se basa en la idea del panóptico, una estructura arquitectónica propuesta por el filósofo y jurista Jeremy Bentham en el siglo XVIII para prisiones, hospitales y escuelas.


A. CARACTERÍSTICAS DEL PANOPTISMO:


1. VIGILANCIA PERMANENTE: 

En el panóptico, un solo guardia puede observar a todos los internos sin que ellos sepan cuándo están siendo vigilados. Esto genera autodisciplina, ya que el miedo a ser observados los hace comportarse de manera correcta.


2. PODER DISCIPLINARIO: 

Foucault usa esta idea para describir cómo las sociedades modernas han adoptado formas de vigilancia no solo en prisiones, sino en escuelas, fábricas, hospitales y hasta en la vida cotidiana (cámaras de seguridad, registros digitales, etc.).


3. INTERNALIZACIÓN DEL PODER: 

La vigilancia constante hace que las personas adopten normas y comportamientos sin necesidad de castigos directos, porque creen que siempre están siendo observadas.


B. EJEMPLO EN LA ACTUALIDAD


1. REDES SOCIALES Y TECNOLOGÍA: 

Las cámaras de seguridad, los algoritmos de las redes sociales y la recopilación de datos actúan como un PANÓPTICO DIGITAL, influyendo en el comportamiento de las personas.


2. EDUCACIÓN Y TRABAJO

La supervisión en AULAS Y OFICINAS de la empresa pública y privada (por ejemplo, software de monitoreo en computadoras) genera comportamientos disciplinados basados en la idea de que siempre pueden ser observados.


3. DEFINICIÓN ACTUAL

El  PANOPTISMO es una teoría sobre el poder y la vigilancia en la sociedad, donde las personas modifican su conducta porque creen que están siendo constantemente observadas  y vigiladas.




miércoles, 2 de abril de 2025

EL PROFESOR Y EL GRANJERO

Un profesor se sienta al lado de un granjero en un tren. El profesor pronto se aburre y propone un juego para pasar el tiempo.


-Te propongo un pequeño juego –dice el profesor. “Déjame hacerte una pregunta. Si no sabes la respuesta me das 5€. Entonces me haces una pregunta. Si no lo sé te doy 500€. Aceptas?"


El granjero siente curiosidad, asiente y acepta.


El profesor comienza: “¿Cuál es la distancia exacta entre la Tierra y la Luna?”

Sin decir palabra, el agricultor saca cinco euros de su bolsillo y se los entrega al profesor.


Ahora es el turno del granjero. Piensa un momento y luego pregunta: "¿Qué animal sube montañas con tres patas y desciende con cuatro?"


El profesor quedó atónito. Se devana los sesos, repasa todos sus conocimientos, mira sus apuntes y trata de encontrar una explicación lógica. Pero en vano. Finalmente se da por vencido, saca 500 € de su cartera y se los entrega al granjero.


El granjero toma el dinero, sonríe satisfecho y se recuesta para dormir profundamente.


Pero el maestro, en su frenesí de curiosidad, no pudo soportar dejar la pregunta sin respuesta. Despierta al granjero e insiste: “Entonces, ¿qué animal es este?”


Sin decir palabra, el agricultor saca cinco euros de su bolsillo, se los entrega al profesor y continúa durmiendo tranquilamente.





martes, 1 de abril de 2025

BEBER FREUDIANAMENTE


A la barra de un bar hay que ir solo, como hacía Hemingway. Hay pocas sensaciones tan medicinales para la autoestima como esa que se dispara cuando se llega a la barra de un bar y, antes de que otra cosa suceda o se interponga, el barman te pregunta: ¿lo de siempre?


El barman de Ernest Hemingway en La Habana, en la barra de El Floridita, lo tenía fácil porque el escritor bebía siempre un trago confeccionado a medida para él: un daiquirí de nombre papa's special, por el apodo que tenía Hemingway en la isla: papá.

 

Los ingredientes: chorrito de jugo de lima, chorrito de jugo de uva, un poco de hielo y 110 mililitros de ron. En una esforzada jornada, de las 10:00 a las 19:00, el escritor se bebía 15 papa's special y al terminar, como si nada, se iba a su casa a escribir algunas de sus páginas de premio Nobel. 


“¿Y cuál es el truco?”, le preguntó el periodista Milt Machlin, en una famosa entrevista: “Beber de pie”, respondió el escritor. Pero beber de pie es un acto poco freudiano.


El escritor Scott Fitzgerald se emborrachaba con dos tragos y enseguida se desmayaba; tenía una alergia al alcohol que no le impedía beber, esos dos tragos, con verdadera fruición, como lo cuenta su amigo Ernest Hemingway en su memoria sobre su vida en París (A Moveable Feast, 1964). Fitzgerald era adicto a esa sensación medicinal frente a la barra, era capaz de beber dos copas y desmayarse a cambio de que el barman, nada más de verlo entrar, le preguntara: ¿lo de siempre? Dicen que Fitzgerald dejó de escribir y se derrumbó el día en que entró al bar del hotel Ritz, en París, y el barman tuvo el mal tino de preguntarle: ¿qué desea tomar el señor?


A la barra hay que ir solo, pues estar sentado para conversar en esos banquitos minúsculos, o taburetes es incómodo; si se habla tiene que ser con brevedad y mirando siempre al frente y, sobre todo, que sea con uno mismo. 


Al balsámico reconocimiento del barman se añade el monólogo mirando al frente, a nadie, como si estuviéramos en el diván, en una sesión de psicoanálisis. Quizá Fitzgerald se derrumbó porque, al dejar de ir a la barra del Ritz, abandonó también esas sesiones de psicoanálisis y le crecieron los fantasmas.




lunes, 31 de marzo de 2025

JAVIER MULO

Nacido en Alcoy, Alicante, España.Mulio se crió en el seno de la comunidad artística de Alcoy y esta influencia le animó a empezar a pintar a los catorce años.A los dieciocho años comenzó su formación artística formal y estudió con la artista y profesora española Mila Gómez en Alcoy entre 1973 y 1976. Mulio comenzó a pintar profesionalmente después de completar sus estudios en 1978. Desde entonces ha expuesto regularmente en galerías de España, Francia, el Reino Unido y los EE. UU. con gran éxito de crítica.


Mulio tiene un estilo pictórico casi hiperrealista. Composiciones sencillas de bodegones de vidrio, frutas y líquidos con una iluminación exquisita en entornos sencillos. Sus pinturas reflejan una serenidad atemporal y siempre están cuidadosamente equilibradas en color, forma y textura. Ha dedicado su vida a pintar bodegones utilizando las técnicas de los maestros holandeses, pero con un uso más contemporáneo del color y los elementos.Las obras de Javier Mulio se encuentran en colecciones privadas y corporativas en todo el Lejano Oriente, Europa y América.





domingo, 30 de marzo de 2025

LESBIANA

La palabra “lesbiana” está derivada del nombre de la isla griega de Lesbos, hogar en el siglo V a.C. de la poetisa Safo.

Safo, también conocida como Safo de Lesbos o Safo de Mitilene (en griego ático y griego moderno: Σαπφώ; en eolio, Ψάπφω; en latín, Sapphō Mitilene, Lesbos, ca. 650/610 a. C.-Léucade, 580 a. C.), fue una poetisa griega de la época arcaica. Más tarde los comentaristas griegos la incluyeron en la lista de los «nueve poetas líricos». Platón la definió como la décima musa.

De los escritos que se han conservado, los historiadores han deducido que un grupo de mujeres jóvenes estaban a cargo de Safo para su instrucción y diversión.


No ha sobrevivido mucha de la poesía de Safo, pero la que se conoce refleja los temas sobre los que escribió: las vidas diarias de las mujeres, sus relaciones y rituales. Se centraba en la belleza de las mujeres y proclamaba su amor por las jóvenes.


Antes de finales del siglo XIX, la palabra «lesbiano/a» era una adjetivo que calificaba a aquello que derivaba de Lesbos, incluyendo un tipo de vino.

En 1890 la palabra fue usada en un diccionario médico como adjetivo para describir el tribadismo (como “amor lésbico”): gratificación sexual de dos mujeres a través de la simulación del coito.


“Lesbianismo”, para describir la relación erótica entre mujeres, fue documentado en 1870. El término era intercambiable con “sáfica” y “sadismo” hacia principios del siglo XX.


El uso de “lesbiana” en la literatura médica comenzó a ser prevalente; hacia 1925 la palabra está documentada como un sustantivo para referirse al equivalente femenino de un sodomita.


La subcultura lesbiana se desarrolló en respuesta a la categorización del lesbianismo como un problema médico por sexólogos como Richard von Krafft-Ebing.


El desarrollo del conocimiento médico fue un factor importante para las connotaciones que iba a incluir la palabra.

A mediados del siglo XIX, los divulgadores médicos trataron de establecer formas de identificar la homosexualidad masculina, que era vista como un problema social considerable en la mayoría de las sociedades occidentales.

Categorizando el comportamiento sexual, sexólogos como el alemán Magnus Hirschfeld se referían a la “inversión” como un comportamiento sexual normal para varones y mujeres, por lo que los varones y las mujeres variaban desde el “tipo sexual masculino perfecto” hasta el “tipo sexual femenino perfecto”.

La cantidad de literatura médica dedicada a la homosexualidad femenina era mucho menor que la dedicada a la homosexualidad masculina, ya que los profesionales médicos no lo consideraban un problema significativo. En algunos casos, ni siquiera reconocían su existencia.


Sin embargo, los sexólogos Richard von Krafft-Ebing de Alemania y Havelock Ellis del Reino Unido escribieron algunas de las categorizaciones más tempranas y duraderas de la homosexualidad femenina, considerándola un tipo de locura. Krafft-Ebing, que consideraba el lesbianismo (que llamaba “uranismo”) una enfermedad neurológica y Ellis, que estaba influenciado por los escritos de Krafft-Ebing, creían que la condición no era permanente. Ellis creía que muchas mujeres que profesaban amor por otras mujeres cambiaban sus sentimientos después de haberse casado y tener una “vida real”.

Sin embargo, Ellis admitía la existencia de “auténticas invertidas” que pasarían toda su vida en relaciones eróticas con otras mujeres. Éstas eran miembros del “tercer sexo”, que rechazaba el papel subalterno, femenino y doméstico de las mujeres.


La palabra “invertida” calificaba a la que realizaba los roles de género opuestos a su sexo y la atracción por mujeres, en lugar de por varones; debido a que las mujeres de la época victoriana eran consideradas incapaces de iniciar encuentros sexuales, las mujeres que lo hacían con otras mujeres se consideraba que tenían deseos sexuales masculinos.


Las obras de Krafft-Ebing y Ellis tuvieron una gran circulación y ayudaron a crear una conciencia pública sobre la homosexualidad femenina.

Las afirmaciones de los sexólogos de que la homosexualidad era una anomalía congénita, por lo general, eran bien aceptadas por los varones homosexuales; indicaban que su comportamiento no estaba inspirado ni debía ser considerado un vicio criminal y era ampliamente admitida.


En ausencia de otro material para describir sus emociones, los homosexuales aceptaron la designación de “diferente” o “pervertido” y usaron su estatus de proscritos para formar círculos sociales en París y Berlín. “Lesbiana” y “lesbianismo” comenzaron a describir elementos de una subcultura.

Hoy en día el término es socialmente aceptado para hacer referencia a la homosexualidad femenina.